Esta boda, celebrada en Écija, estuvo llena de alegría y color. Tamara y David no querían posar, todas las imágenes son el fruto del instante, y desde luego, fueron unos instantes felices y hermosos! Como veréis, también hubo tiempo para los detalles, y para fijarse en unos niños que se lo pasaron tan bien como sus padres.
Gran belleza de unas imágenes tomadas con el corazón y que en su reciprocidad desprenden magia.
Enhorabuena¡¡
Muchas gracias Irene! Viniendo de tí, me alegra doblemente que te gusten!